El equipo de Miguel Ángel Russo se hizo fuerte en La Paz y después de 51 años logró un triunfo en la tan temida altura

La previa del partido no presentaba un panorama muy alentador para el hincha de Boca. El conjunto de la ribera llegaba con 12 bajas por lesión, Covid y suspensiones, entre el cual se encontraban nombres fuertes. A esto se sumaba la decisión de Russo de no subir al avión a Carlos Tevez, con el claro objetivo de resguardarlo para el partido contra Huracán del campeonato local y el duelo contra Santos de la próxima semana. 

La ilusión se encontraba en el gran nivel mostrado el último fin de semana en el encuentro contra Atlético Tucumán por el mediocampo integrado por los juveniles Cristian Medina, Alan Varela y Agustín Almendra.

EL PARTIDO

Al inicio del partido el equipo de Miguel se paró con un claro 4-4-2, a diferencia del 5-3-2 que informaban los periodistas en la previa. 

Desde los primeros minutos se notó la intención de cerrar los espacios de manera compacta y atacar a través de la velocidad de Sebastián Villa. Es así como en el minuto 7 de juego una gran pelota de Agustin Almendra puso a correr con ventaja al colombiano, quien mano a mano con el defensor enganchó hacia adentro y luego hacia afuera, para quebrar la cintura y quedar frente al arquero del The Stronguest que no tuvo nada que hacer frente al fortísimo disparo de zurda al primer palo que abrió el marcador en la tarde de Bolivia.

Luego del gol el equipo se asentó en el campo, gestionando el aire y cerrándose. Los jugadores respiraron con la pelota en los pies durante la primera media hora, para luego cederla por el lógico desgaste que implica correr en esa altura. Las coberturas constantes de Medina y Obando por las bandas, sumado a la marca pegajosa de Varela y Almendra en el mediocampo hicieron que el conjunto boliviano no encuentre los espacios necesarios entre la línea defensiva y el medio, ni siquiera para conectar uno de esos temidos remates donde la bola vuele recta con una gran violencia.

El manejo de perfiles y la serenidad de Alan Varela le dieron al equipo la seguridad que no estaba encontrando con Jorman Campuzano. Agustín Almendra aportó no sólo marca, sino que ese característico pase preciso y entre líneas que había mostrado el fin de semana anterior ante los tucumanos. Cristian Medina acertó 26 de 26 pases realizados, y volvió a romper y pasar al ataque varias veces. El funcionamiento del medio se resume en tres claros conceptos que son CORRER, MARCAR Y JUGAR.

A nivel defensivo no hubo inconvenientes. La dupla central López-Izquierdoz no pasó mayores sobresaltos y volvió a demostrar que nunca debieron ser separados. Julio Buffarini jugó un excepcional partido, mordiendo, marcando cerca y saliendo de abajo con serenidad. Emmanuel Mas tampoco perdió duelos, ni sufrió la altura. 

En resumen, el Xeneize mostró la solidez defensiva que caracterizó al equipo, por lo menos, hasta antes del partido con Santos por las semifinales de la copa 2020.

Párrafo aparte para la labor de Franco Soldano, jugador muy criticado por el hincha. Fue clave en la recuperación en la mitad de la cancha, contribuyendo con los juveniles cuando necesitaban respirar un poco. Por arriba no perdió casi ningún balón que le lanzaron Rossi o los defensores. Su desgaste fue total, corrió del minuto 1 al 96. Quizás no tenga las cualidades que exige un club a la altura de Boca, pero su compromiso es total. Algo hay que reconocerle, y es que la camiseta la transpira como pocos.

En definitiva, el planteo de Miguel Ángel Russo fue claro y efectivo. Boca se trajo 3 puntos importantísimos de la altura de La Paz que le permiten ir pensando en los siguientes partidos a nivel local e internacional con un poco más de tranquilidad. No llevar a Tevez parece haber sido un acierto, ya que estará fresco para enfrentar a Huracán y Santos.
Incluir a los juveniles fue una apuesta que poco a poco se irá transformando en realidad. 

La velocidad, la frescura y el corazón de los pibes renovaron a un equipo cansino, sin sorpresa. Es momento de comprender que hay que apostar a nuestras inferiores, de a poco, mechándolos y dándoles rodaje. 

¿Hay que reforzarse? Si. ¿Se necesitan jugadores de experiencia? También. Pero muchas veces Boca busca “figuras” y gasta millones, cuando en el predio de Ezeiza tiene muchos que sienten la camiseta y, sobre todo, tienen grandes condiciones. 

Redacción: Josué Sanchez
Twitter: josusanchez6

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